
MEDIEVAL
El origen de Porto está relacionado con el Morro da Sé, elevado por sobre el Duero, donde fueron identificados vestigios del antiguo poblado proto-histórico. La romanización trajo gran impulso a la ciudad que, durante el periodo visigodo, fue elevada a sede del obispado. Sufrió fuerte retroceso después de las invasiones árabes, su territorio fue reocupado por Vimara Peres, a finales del siglo IX.
D. Teresa, madre del primer reí de Portugal, hizo donación del coto de Porto al Obispo D. Hugo, el cual, en 1123, le otorgó la primera carta de foral. El desarollo de la actividad comercial conduce a la progresiva urbanización de la zona ribereña y, en la segunda mitad del siglo XIV, el burgo queda envuelto por una segunda cinta de murallas. El comercio con el exterior crece, no solo en dirección a las ciudades portuarias del norte, pero también hacia el Mediterráneo.
El control de los recursos de la ciudad, principalmente de los provechos de la actividad portuaria, hizo surgir un conflicto entre el Obispo y la Corona. La construcción de la Aduana, en 1324, representó un gran golpe en los intereses del Obispo. En 1405, D. João I traslada para la Corona la jurisdicción del burgo, en una época de consolidación del poder local, apoyado por la burguesía mercantil. La apertura da Calle Nova marca una nueva fase en el urbanismo de la ciudad y su localización refleja la importancia a que llega la zona baja, que funcionó, hasta el siglo XX, como principal polo comercial.
El Puerto medieval fue cuna de Afonso Martins Alho (negociador del tratado con Inglaterra), del Infante D. Henrique (el Navegador) y de Pero Vaz de Caminha (autor de la "Carta do achamento do Brasil").
Granítico, barroco, romântico, espelhado no rio... É assim o Porto.
Mas, se o quiser descobrir, o Porto reserva-lhe muitas surpresas. Ao lado do carácter hospitaleiro e conservador de tradições há uma cidade contemporânea e criativa.
As marcas deste “saber estar” sentem-se nas ruas, na arquitectura, nos monumentos, nos restaurantes e esplanadas, nas artes, nas zonas comerciais e nos espaços de lazer.
Descubra por si como se pode harmonizar tradição e modernidade.
Venha saborear este Porto Vintage, percorrendo uma cidade antiga com os olhos postos no futuro. |
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